Santo Domingo, República Dominicana. – Un informe de las Naciones Unidas reveló que tres presuntos colaboradores de organizaciones criminales haitianas, detenidos en territorio dominicano cuando intentaban adquirir un dron para un poderoso jefe de pandillas, fueron entregados a las autoridades de Haití y posteriormente puestos en libertad.
La situación ha generado cuestionamientos por parte del Panel de Expertos de la ONU, que considera que existían pruebas contundentes sobre las actividades de los sospechosos y advierte sobre las dificultades para perseguir judicialmente a las redes que abastecen a las bandas armadas.
El caso figura en el informe S/2026/714 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, divulgado el 8 de septiembre de 2026 y reseñado este lunes 12 de octubre.
Fueron detenidos en República Dominicana
Los tres hombres fueron identificados como Étienne Roudley, Sony Pierre y Sténio Saint-Fleur.
Según el documento, fueron arrestados en junio de 2025 por las autoridades dominicanas y entregados a Haití el día 7 de ese mismo mes, a través del paso fronterizo de Dajabón.
Las investigaciones establecieron que los sospechosos pretendían adquirir un dron DJI Mavic 3 en un establecimiento comercial de Santo Domingo.
El equipo supuestamente estaba destinado a Johnson André, conocido como «Izo», señalado como jefe de la banda 5 Segond e integrante de la coalición criminal Viv Ansanm, una de las organizaciones vinculadas con la violencia que afecta al vecino país.
Investigación revela una red de abastecimiento
De acuerdo con los expertos de Naciones Unidas, Étienne Roudley mantenía contactos frecuentes con Izo desde hacía aproximadamente dos años.
Durante ese período, habría participado en operaciones para suministrar diferentes artículos a integrantes de organizaciones criminales haitianas.
La investigación señala que Roudley negociaba la adquisición de ropa, calzado, drones y armas con más de 30 miembros de alto nivel de la coalición Viv Ansanm.
Para realizar esas operaciones, presuntamente utilizaba proveedores establecidos en República Dominicana.
Estos hallazgos evidencian la importancia de investigar no solamente a los integrantes armados de las pandillas, sino también a las personas que facilitan su abastecimiento.
Utilizaba cuentas bancarias dominicanas
Uno de los aspectos más relevantes del informe está relacionado con el movimiento de recursos económicos.
Los investigadores determinaron que Roudley utilizaba cuentas bancarias dominicanas para recibir pagos vinculados con sus operaciones.
Sin embargo, el documento no identifica las entidades financieras involucradas ni especifica las cantidades de dinero recibidas.
Tampoco establece públicamente si las cuentas fueron bloqueadas o si existen investigaciones financieras adicionales relacionadas con estas transacciones.
El hallazgo plantea interrogantes sobre los mecanismos utilizados por las redes criminales para financiar la adquisición de equipos y otros suministros.
La ONU cuestiona la liberación de los detenidos
Pese a los elementos recopilados durante la investigación, los tres sospechosos quedaron en libertad después de ser entregados a las autoridades haitianas.
El Panel de Expertos de Naciones Unidas considera preocupante esta situación y la presenta como un ejemplo de los obstáculos que enfrenta Haití para procesar judicialmente a presuntos colaboradores de las pandillas.
No obstante, el informe no precisa qué autoridad ordenó la liberación, cuáles fueron los fundamentos jurídicos de la decisión ni si posteriormente se inició otro procedimiento contra los implicados.
Los expertos advierten que las debilidades institucionales, las presiones sobre los procesos judiciales y la falta de sanciones efectivas dificultan los esfuerzos internacionales para combatir las organizaciones criminales.
Reconocen cooperación de República Dominicana
El informe también destaca la colaboración de las autoridades dominicanas con las investigaciones internacionales sobre las bandas haitianas.
Entre diciembre de 2025 y julio de 2026, el Panel de Expertos remitió siete solicitudes de información a República Dominicana.
De estas, seis fueron respondidas completamente y una recibió una respuesta parcial.
Asimismo, las autoridades dominicanas aceptaron una visita oficial de los investigadores, como parte de los mecanismos de cooperación para recopilar información sobre las actividades de las organizaciones criminales.
Preocupación por las redes criminales transfronterizas
El caso vuelve a colocar bajo atención las operaciones de abastecimiento que pueden desarrollarse fuera del territorio haitiano.
Las investigaciones internacionales han señalado que las pandillas dependen de redes de intermediarios para obtener armas, equipos tecnológicos y otros recursos necesarios para mantener sus actividades.
La utilización de establecimientos comerciales y cuentas bancarias en otros países representa un desafío para las autoridades encargadas de identificar y desarticular esas estructuras.
La situación también pone de relieve la necesidad de fortalecer los mecanismos de intercambio de información y seguimiento judicial entre República Dominicana y Haití.
Persisten interrogantes sobre el caso
Aunque la detención de los tres sospechosos ocurrió en junio de 2025, su posterior liberación adquirió nueva relevancia tras la divulgación del informe de Naciones Unidas.
Hasta el momento, no se han ofrecido explicaciones públicas detalladas sobre las circunstancias en que quedaron libres ni sobre posibles investigaciones posteriores.
El caso refleja uno de los principales desafíos en la lucha contra las bandas haitianas: lograr que las investigaciones, detenciones y entregas de sospechosos se traduzcan en procesos judiciales efectivos, respetando las garantías legales correspondientes.
Mientras tanto, Naciones Unidas continúa alertando sobre la necesidad de combatir las redes de financiamiento y suministro que contribuyen a sostener la violencia de las organizaciones criminales en Haití.



