El Gobierno venezolano retomó este lunes las actividades escolares en las regiones no impactadas por los sismos del 24 de junio, mientras docentes insisten en que el regreso a las aulas debe realizarse únicamente con garantías de seguridad.
Caracas.– El Gobierno de Venezuela reactivó este lunes las clases en 18 de los 24 estados del país que no resultaron afectados por los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 registrados el pasado 24 de junio, una tragedia que ha dejado hasta el momento 3,342 personas fallecidas y 16,740 heridas, según el balance oficial.
El Ministerio de Educación informó que el calendario escolar continuará con normalidad en las entidades donde las condiciones lo permiten, mientras que las actividades académicas permanecerán suspendidas en Caracas, La Guaira y 21 municipios distribuidos en los estados de Aragua, Carabobo, Falcón y Miranda, debido a los daños ocasionados por los movimientos telúricos.
La decisión ha generado preocupación entre representantes del sector educativo. La Federación Venezolana de Maestros (FVM) reiteró que el retorno a las aulas debe estar precedido por evaluaciones técnicas que certifiquen la seguridad de las infraestructuras escolares, al considerar que la protección de estudiantes, docentes y personal administrativo debe ser la prioridad.
La organización también pidió que las autoridades no limiten la respuesta a modificaciones del calendario académico, sino que implementen un plan integral que incluya inspecciones estructurales, rehabilitación de planteles y apoyo a las comunidades educativas afectadas por la emergencia.
Como parte de ese proceso, instituciones educativas vinculadas a la red Fe y Alegría anunciaron que, en los primeros días del regreso, priorizarán actividades de acompañamiento socioemocional para ayudar a niños, niñas y adolescentes a enfrentar las consecuencias psicológicas de la tragedia antes de retomar plenamente las labores pedagógicas.
Mientras tanto, continúan las labores de recuperación en las zonas más golpeadas por los sismos. Equipos de rescate y maquinaria pesada trabajan en la remoción de escombros y en la evaluación de edificios dañados, mientras decenas de miles de personas permanecen desplazadas tras perder sus viviendas.
Las autoridades reportan que más de 17 mil personas quedaron sin hogar, se habilitaron 79 campamentos temporales y al menos 856 edificaciones sufrieron daños, de las cuales 190 colapsaron completamente. El doble terremoto ya es considerado el desastre sísmico más devastador registrado en Venezuela en el último siglo.


