El papa León XIV exhortó a los países europeos a recibir e integrar a los migrantes, al considerar que el continente atraviesa una nueva etapa marcada por el encuentro entre diferentes pueblos y culturas.
Metz, Francia.– El papa León XIV llamó este lunes a Europa a promover la integración de los migrantes y garantizarles oportunidades para desarrollar sus capacidades, durante un discurso pronunciado en la ciudad francesa de Metz.
El pontífice hizo el planteamiento durante su participación en el congreso A las raíces de Europa por la paz y la unidad, al que asistió por invitación del presidente de Francia, Emmanuel Macron, como parte de su visita al país europeo.
León XIV sostuvo que Europa ha experimentado a lo largo de su historia distintos procesos de intercambio cultural y consideró que el continente debe afrontar la actual realidad migratoria mediante una combinación de apertura, diálogo y reconocimiento de sus propias raíces.
En ese contexto, señaló que Europa vive una nueva etapa de su historia debido a la llegada de personas que abandonan sus países como consecuencia de guerras, persecuciones o situaciones de pobreza, en busca de mejores condiciones de vida.
El papa también recordó que la historia europea ha estado marcada por encuentros entre diferentes culturas y citó como ejemplos la influencia de la cultura árabe en la península ibérica y la relación histórica entre Europa y América.
Llamado a una migración ordenada
Durante su intervención, León XIV planteó la necesidad de establecer vías legales y seguras para la migración, además de mecanismos de asistencia, protección a las víctimas y cooperación internacional para combatir a las redes dedicadas al tráfico de personas.
Asimismo, consideró necesario impulsar procesos adecuados de acogida e integración que permitan a los migrantes vivir con dignidad, al tiempo que llamó a crear condiciones que favorezcan el desarrollo de las personas en sus propios países.
El pontífice explicó que recibir a quienes llegan implica permitirles desarrollar sus talentos y capacidades, pero también conocer y respetar las características de las sociedades que los acogen.
León XIV sostuvo además que el actual escenario migratorio representa un encuentro entre pueblos y culturas que puede llevar a Europa a revisar sus raíces y fortalecer el diálogo.
Durante el discurso también abordó la relación entre las instituciones civiles y las comunidades religiosas. En ese sentido, defendió una concepción de la laicidad basada en el respeto a la autonomía, la libertad de culto y la organización de las distintas Iglesias.
El mensaje fue pronunciado durante la última etapa del viaje de León XIV a Francia, en una ciudad vinculada históricamente con Robert Schuman, considerado uno de los fundadores del proyecto de integración europea.


