Londres.– El príncipe Enrique y Meghan Markle, duques de Sussex, regresaron este miércoles al Reino Unido junto a sus dos hijos, Archie y Lilibet, seis años después de alejarse de la familia real británica y establecerse en Estados Unidos.
De acuerdo con medios británicos citados en la información, la pareja llegó en un avión privado al aeropuerto de Birmingham, en el centro de Inglaterra. Su regreso estaría relacionado con la decisión de establecerse temporalmente en el país y la incorporación de sus hijos a un colegio, cuya ubicación no ha sido revelada por razones de seguridad.
La llegada representa un nuevo capítulo en la relación de los duques con el Reino Unido después de años marcados por diferencias con la familia real. En 2020, Enrique y Meghan decidieron abandonar sus funciones como miembros activos de la monarquía y trasladarse a California, donde comenzaron una nueva etapa con mayor independencia económica.
Desde entonces, ambos han protagonizado varias polémicas relacionadas con la familia real. Sus declaraciones en entrevistas, un documental de Netflix y la autobiografía de Enrique generaron gran repercusión internacional por las críticas dirigidas hacia algunos miembros de la monarquía.
A pesar de estas diferencias, durante los últimos meses se han producido acercamientos. En julio, Enrique y Meghan mantuvieron un encuentro privado con el rey Carlos III en la residencia de campo de Highgrove, aunque, según las informaciones divulgadas, en ese momento no habrían comunicado sus planes inmediatos de regresar.
La decisión de volver con sus hijos también ha despertado interés debido a las condiciones de seguridad que rodean a la familia. Por ello, se mantiene en reserva información sobre el colegio al que asistirán Archie y Lilibet.
El regreso no significa necesariamente una reincorporación de Enrique y Meghan a las actividades oficiales de la familia real. Por el momento, se trata de una estancia familiar que vuelve a colocar a los duques de Sussex en el centro de la atención pública británica.
La presencia de la pareja en el Reino Unido podría abrir una nueva etapa en su relación con la familia real y con el país que Enrique dejó atrás hace seis años.


