Miami, Estados Unidos.— El excandidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro llegó este miércoles 28 de octubre a Miami junto a su esposa y sus dos hijas, después de abandonar Brasil pese a una orden judicial que le impedía salir del país.
Las autoridades migratorias argentinas confirmaron que el político realizó una escala en Argentina antes de continuar hacia Ecuador y posteriormente hacia territorio estadounidense.
Viaje incluyó escala en Ecuador
Bolsonaro salió de Brasil por vía terrestre y llegó hasta la provincia argentina de Misiones, desde donde abordó un vuelo privado.
La aeronave realizó posteriormente una parada técnica en Ecuador antes de continuar su trayecto hacia Miami.
El viaje generó amplia atención debido a que un día antes el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes había ordenado que el senador entregara sus pasaportes.
Pasaportes fueron cancelados
La Policía Federal de Brasil canceló los pasaportes ordinario y diplomático de Flávio Bolsonaro después de que este incumpliera el plazo establecido para entregarlos.
La medida estaba relacionada con investigaciones judiciales en curso y con el riesgo de que el político abandonara territorio brasileño.
Horas antes de viajar, Bolsonaro había declarado públicamente que no tenía intención de salir del país y que cumpliría con la orden judicial.
Estados Unidos anunció que permitiría su entrada
El Gobierno estadounidense informó que permitiría el ingreso de Bolsonaro y su familia a territorio norteamericano.
Un funcionario de la administración indicó que el Departamento de Estado facilitaría los documentos necesarios para que el excandidato presidencial pudiera entrar al país.
La llegada a Miami se produce apenas días después de que Bolsonaro perdiera la segunda vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
Enfrenta investigaciones en Brasil
Flávio Bolsonaro es investigado en Brasil en causas relacionadas con presunto lavado de activos y financiamiento irregular.
Los procesos continúan abiertos y deberán seguir su curso en los tribunales brasileños, independientemente de la permanencia del político en Estados Unidos.
La llegada a Miami abre ahora una nueva etapa en el caso, mientras las autoridades brasileñas deberán determinar los pasos judiciales correspondientes tras su salida del país.



