Estados Unidos.— Ingenieros del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) desarrollaron un robot blando capaz de desplazarse por el intestino delgado para tomar imágenes, administrar medicamentos, extraer muestras de tejido e incluso retirar pólipos.
La tecnología busca facilitar el diagnóstico y tratamiento de enfermedades en una zona del aparato digestivo particularmente difícil de explorar debido a su longitud y estrechez.
Inspirado en el movimiento de las serpientes
El dispositivo tiene una estructura tubular flexible diseñada para avanzar dentro del intestino mediante movimientos similares a los de una serpiente.
Su superficie incorpora un revestimiento inspirado en el kirigami, técnica basada en cortes y pliegues, que permite crear pequeñas estructuras semejantes a escamas capaces de mejorar el agarre sobre las paredes resbaladizas del intestino.
El intestino delgado puede medir entre seis y 7.5 metros de longitud y tiene un diámetro aproximado de 2.5 centímetros, lo que convierte su exploración en un procedimiento técnicamente complejo.
Puede tomar biopsias y retirar pólipos
El robot incorpora una cámara para obtener imágenes del interior del órgano y herramientas que permiten realizar diferentes procedimientos médicos.
Entre sus funciones se encuentran la toma de biopsias, la administración localizada de medicamentos mediante un pulverizador y el uso de pequeñas pinzas para recoger muestras de tejido o extraer pólipos.
Esto permitiría que los médicos no solo observen posibles anomalías, sino que también puedan intervenir durante el mismo procedimiento.
Busca mejorar la enteroscopia tradicional
Actualmente, una de las técnicas utilizadas para explorar el intestino delgado es la enteroscopia de doble balón.
Ese procedimiento requiere inflar y desinflar dos balones de manera alterna para desplazar el instrumento a través del órgano, lo que puede convertir la exploración en un proceso lento y laborioso.
El nuevo robot utiliza varios actuadores neumáticos que pueden inflarse en diferentes combinaciones, permitiendo que el dispositivo se extienda, doble y avance con mayor control.
Primeras pruebas fueron realizadas en animales
Durante las pruebas experimentales con animales, los investigadores lograron que el robot recorriera aproximadamente dos metros del intestino delgado.
También comprobaron el funcionamiento de la cámara, las pinzas para obtener muestras y el sistema destinado a aplicar medicamentos directamente en áreas específicas.
El robot permanece conectado a sistemas externos mediante un cable y está diseñado para poder ingresar al organismo a través de la boca o del recto.
Investigadores buscan automatizar más funciones
El equipo trabaja ahora en perfeccionar los sistemas de navegación y explorar nuevas aplicaciones para esta tecnología.
Uno de los objetivos es automatizar progresivamente parte de la exploración intestinal, facilitando que el dispositivo pueda desplazarse por curvas y espacios estrechos con menor intervención manual.
Los resultados de la investigación fueron publicados este miércoles en la revista científica Science Robotics.
Si el desarrollo continúa avanzando, este tipo de robots blandos podría convertirse en una nueva herramienta para diagnosticar y tratar enfermedades gastrointestinales mediante procedimientos menos complejos y con mayor capacidad de intervención dentro del propio intestino.



