Madrid, España.— La Policía Nacional y la Policía Municipal de Madrid desalojaron durante la madrugada la acampada instalada en la Puerta del Sol, en una intervención que se desarrolló sin incidentes graves y que dejó dos personas detenidas por desobediencia y resistencia a la autoridad.
El operativo se produjo alrededor de las 3:00 de la madrugada, momento en el que las autoridades comenzaron a retirar a las personas que permanecían en el lugar y a desmontar las tiendas de campaña instaladas en la emblemática plaza madrileña.
Según el balance oficial, 334 personas fueron desalojadas durante la actuación.
Las autoridades indicaron que alrededor de 300 personas se encontraban durmiendo en la acampada cuando comenzó el operativo.
Las tiendas de campaña fueron desmontadas y quedaron bajo custodia para ser trasladadas a depósitos municipales, donde podrán ser reclamadas posteriormente por sus propietarios.
En el dispositivo participaron 220 agentes de la Policía Nacional y 180 efectivos de la Policía Municipal de Madrid.
La operación contó además con la participación de bomberos y equipos de Servicios Sociales, que colaboraron durante el proceso de retirada de las personas y de las estructuras instaladas en la plaza.
Las autoridades destacaron la coordinación entre los distintos cuerpos y servicios que participaron en el operativo y señalaron que la actuación pudo completarse sin alteraciones violentas del orden público.
El desalojo se llevó a cabo bajo criterios de oportunidad, proporcionalidad y coordinación entre las instituciones responsables de la seguridad y la atención social.
La acampada había comenzado el pasado 26 de septiembre en el denominado kilómetro cero de la capital española.
La protesta surgió para exigir soluciones frente a la crisis de la vivienda después del desahucio y posterior fallecimiento de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que había residido durante aproximadamente siete décadas como inquilina en la misma vivienda.
Con el paso de las semanas, la acampada se convirtió en un punto de protesta permanente en el centro de Madrid.
Parte de los organizadores ya había anunciado una disolución progresiva del campamento con el objetivo de preparar la huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre.
La Delegación del Gobierno en Madrid explicó que el proceso de retirada se había desarrollado de manera gradual durante los días anteriores.
Según las autoridades, la intervención buscaba garantizar el ejercicio pacífico de los derechos fundamentales, proteger a las personas y los bienes y recuperar el uso habitual de la Puerta del Sol.
El organismo sostuvo además que el desalojo fue utilizado como último recurso, después de las gestiones realizadas previamente para reducir progresivamente la presencia de manifestantes en la zona.
Tras completarse el operativo, los servicios municipales procedieron con las labores de limpieza y retirada de las instalaciones que permanecían en la plaza.
La actuación pone fin, al menos de manera física, a más de un mes de acampada en uno de los espacios públicos más emblemáticos de Madrid, aunque las organizaciones vinculadas a la protesta mantienen convocatorias relacionadas con sus reivindicaciones sobre vivienda y otras demandas sociales.



